martes, 23 de agosto de 2016

CINE-CLUB EN VILLA DEVOTO

Para los amantes del cine italiano:

El sábado 27/08 se proyectará, a las 19.30 hs,  el film: Il portiere di notte (1974) de Liliana Cavani. 
La amable reunión con cena, y debate dirigido por Juan Vigo, tendrá lugar en la sede de la Sociedad Friulana, Navarro 3974.

miércoles, 20 de julio de 2016

MUSEO DE ARTES PLÁSTICAS EDUARDO SÍVORI

El Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori, emplazado en la plaza Facundo Quiroga,  dentro  del parque 3 de febrero, con el lago y el rosedal enfrente, resulta un lugar encantador. Su estructura edilicia, la luz  que se filtra por los techos y ventanales vidriados del salón de entrada, el jardín un poco silvestre que rodea al simpático barcito muy bien atendido, la encrucijada de salas donde se exponen piezas de muy distinta temática y factura, constituye  un sitio privilegiado para una fusión que, al menos para mí, resulta amigable: el arte y la naturaleza.
El astronauta.
Campesina embarazada.
En estos días y hasta el 15 de agosto puede verse una retrospectiva del pintor y escultor de San Fernando,  Lorenzo Gigli (1956-1970). Se trata de un conjunto de expresivos  óleos y de  esculturas plasmadas en un material insólito: el cemento. Las figuras cobran ante los ojos del espectador un atractivo que emana de la fuerza compositiva pero también de la aspereza textural del cemento patinado con ácidos y óxidos.
También se expone una interesante y original muestra de  obras textiles titulada:  Rastros andinos en el tapiz contemporáneo. Y una sala dedicada a la colección Yuen Yeung,  que  muestra  los contrastantes enfoques fotográficos de siete artistas contemporáneos de Hong Kong.
Siempre es grato dar un paseo por ese parque de Palermo, bien cuidado y acondicionado para los visitantes. Y más grato aún, culminar el  recorrido en el museo. Y en un día como el de hoy, soleado a pesar del  crudo invierno,  tratar de  recuperar energías para seguir adelante con nuestra propia marcha creadora, con las inquietudes a que nos expone la vida misma y, también, por qué no decirlo, con los vértigos que implica vivir en un país siempre convulsionado, y abatido por circunstancias rayanas en lo demencial.
El arte conmueve y renueva nuestra sensibilidad. La naturaleza,  armoniza. Una síntesis más que oportuna.



jueves, 30 de junio de 2016

MUNTREF: Goya. El sueño de un genio

El sueño de la razón produce monstruos
Serie Caprichos,43.
En estos días y hasta el 2 de octubre se puede ver, en el museo de la Universidad de Tres de Febrero (Sede Caseros), una muy interesante y rica muestra. Bajo el título: El sueño de un genio (parafrasis del título de una obra que pertenece a la serie Caprichos), se exponen más de 140 piezas de Francisco de Goya (Zaragoza-España, 1746- Burdeos-Francia,1828). Las obras, provenientes del Museo Lázaro Galdeano de Madrid, Museo Castagnino de Rosario y del MNBA, han sido  reunidas a partir de una hipótesis de trabajo del investigador Ángel Navarro.
Se trata de grabados en aguafuerte y aguatinta y litografías[*]. Goya fue un pintor de corte –en tal sentido, restringido a la pintura de retratos “oficiales”- . Sin embargo fue mucho más que eso. Demostró su  talento en creaciones pictóricas de una intensidad más que notable y también demostró su  compromiso con la historia y con la realidad de su tiempo. En los trabajos expuestos pone en evidencia su capacidad crítica, su agudeza, su predisposición por la observación del entorno y la  absorción y síntesis de las ideas que en materia filosófica y artística circulaban en su tiempo. El corpus de la muestra reúne, en una suerte de diálogo expresivo varias series: Caprichos, Desastres de la guerra, Disparates, Tauromaquia y Toros de Burdeos.
La  serie Caprichos, inicialmente fue concebida como una transposición visual de los Sueños literarios de Francisco de Quevedo, en los que el escritor conversaba en el Infierno con condenados y demonios. Son representaciones provenientes  de la esfera onírica, cuya intención es la crítica moral de las costumbres, centrada en el desenfreno del clero y la milicia y también en la ignorancia y superchería generalizada  dentro de la   sociedad coetánea al pintor.
Los desastres de la guerra  recrea acontecimientos registrados durante la invasión napoleónica, en 1808. Estas piezas representan, de algún modo, un alegato contra las  crueldades de la guerra. La serie se divide en tres partes que apuntan a los siguientes tópicos: los horrores y excesos propios del belicismo, las consecuencias fatales del mismo: destrucción, muerte  y hambre, y las consecuencias históricas: la postguerra y el gobierno absolutista de Fernando VII, observadas con  filoso sentido crítico, lindante con la sátira.
Disparates: son visiones encuadradas en escenarios nocturnos que rozan con la órbita de lo fantástico y la pesadilla. Se relaciona a esta serie con la tradición del carnaval por la presencia de máscaras, cabezudos, y , en general,  figuras grotescas.
La Tauromaquia (1816) está centrada en una actividad difundida en España y también en ciertas regiones de Hispanoamérica, y aclamada por gran parte de la población: las corridas de toros. Las dos escuelas principales en el siglo XVIII: la navarro aragonesa y la andaluza se ven reflejadas en elocuentes imágenes. Esas brutales escenas de lidia suscitan, sin lugar a dudas, la reprobación del pintor, que las retrata con punzante maestría.
Los toros de Burdeos: son cuatro litografías en las que enfatiza la habilidad del torero, el  bravío movimiento del toro, las artimañas de los banderilleros; en general todo el juego  dramático de la corrida y las diversas expresiones del público que la contempla.
Como puede apreciarse en esta apretada síntesis, la muestra encierra una multiplicidad de visiones donde se entrecruzan la vida y la muerte, la pasión y el vicio, la realidad y la fantasía, la violencia y sus consecuencias.
La curaduría ha prestado especial cuidado a la  organización y marco referencial de la exposición: reseñas informativas, videos,  material impreso (folleto),  y, en el momento en que yo la visité,  un guía muy competente que dio a la concurrencia una bastante completa clase de historia del arte.
Poco podría decirse de  la obra plástica de un pintor tan reconocido y valorado. En el caso de los grabados y litografías se aprecia el riguroso dominio del trazo, la habilidad compositiva, el juego de luces y sombras que se establece entre el referente y su referencia, la fuerza expresiva, el vínculo profundo entre pensamiento, motivo y acción.
Pero, como siempre, la obra habla por sí misma.
 Vale la pena apreciarla personalmente y poder con ello advertir que la perduración del arte  emana de su contenido y de su forma, pero también de la honda reflexión sobre los hombres y sus acciones que la grandeza de un artista sabe sugerir. 



[*] DATOS EXTRAÍDOS DEL FOLLETO:

Aguafuerte: Técnica de grabado. Una lámina de metal trabajada con una punta metálica, protegida por una capa de barniz o resina se sumerge en una solución de ácido. Este forma un surco que retiene la tinta que pasa a la lámina cuando se imprime.
Aguatinta: Se cubre la plancha de metal con granos de resina o material similar. Al calentar la plancha éstos se adhieren en forma de barniz con agujeritos. Luego se entinta e imprime. Así se logran tonos planos o texturas.
Litografía: Se dibuja sobre una piedra graneada con tinta o lápiz graso. Las partes no dibujadas se pintan con goma arábiga. Al humedecer la piedra, los dibujos con lápiz graso repelen la materia grasa. La tinta se adhiere a la parte dibujada. Se imprime el dibujo de la piedra sobre una hoja de papel utilizando una prensa.


lunes, 6 de junio de 2016

TEATRO: TIMBRE 4

Timbre 4 es un proyecto teatral realmente interesante. Ayer pude disfrutar de dos espectáculos muy recomendables:
NADA DEL AMOR ME PRODUCE ENVIDIA es un unipersonal basado en un texto melodramático que, con fuerza expresiva,  revela en sus matices la psicología de un personaje característico de una época. Del monólogo de la protagonista va surgiendo la "pequeña" vida de una costurera y a la par todo   el entorno social.   Interpretado con gracia y con ductilidad por María Merlino, fue escrito por Santiago Loza y dirigido por Diego Lerman. 
ROSA BRILLANDO es un espectáculo-homenaje dedicado a la singular  escritora uruguaya Marosa Di Giorgio. Se recrea el mundo de la poeta, su sensualidad, y su imagen histriónica. Recita  los poemas Vanesa Maja, acorde en figura, gestualidad y tono. La acompaña en guitarra Gonzalo Gamallo y la dirección pertenece a Juan Parodi.

martes, 8 de marzo de 2016

MUJERES CIENTÍFICAS: Un camino que comenzó con Hipatia de Alejandría (matemática y astrónoma)

“Si quisieran complacerme –y hay miles como yo- escribirán libros de viajes y  de aventuras, de investigación y académicos, de historia y biográficos, de crítica y de filosofía y científicos. Al hacerlo, sin duda beneficiarán el arte de escribir ficción. Porque cada libro sabe cómo influir sobre sus pares.”[*]

Hipatia de Alejandría fue la primera mujer matemática y astrónoma de la  que se tiene referencia. Nació en esa ciudad- famosa por su mítica biblioteca- que era capital de una opulenta  provincia romana de Egipto, a mediados del siglo IV. Aprendió la ciencia junto a su padre Teón, célebre astrónomo que impartía clases en la Biblioteca del Sarapeo (en el monumental santuario de Serapis). Seguidora de Plotino y el neoplatonismo –doctrina que aúna y sintetiza el pensamiento de Platón, Aristóteles, Pitágoras y Zenón de Elea, con la mística oriental proveniente del hinduismo y judaísmo- se destacó como maestra y también como perfeccionadora de maquinarias para el conocimiento astronómico (astrolabios) e inventora de un  densímetro. Aproximadamente hacia el 415, durante el período de Cuaresma, fue apresada por una turba de cristianos violentos, que, según    distintas versiones históricas, respondían a Cirilo, sobrino y heredero de Teófilo, ambos representantes de la diócesis romana de Egipto. Se la responsabilizaba de las tensiones entre el poder civil, encabezado por Orestes, prefecto de Egipto y uno de sus discípulos, y el poder eclesiástico cristiano que, en alianza con Roma, se oponía al Patriarcado de Constantinopla.
Hipatia fue flagelada, descuartizada, y finalmente cremada en el Cinareo. Su martirio refleja la desmesura de   esa enfermedad del poder que los griegos llamaron hybris (transgresión de los límites que los dioses imponen a los mortales), que,   aúna todas las formas de     violencia contra la luz de las ideas y  contra la fuerza  reveladora del saber. Pero su valor personal   excede en mucho la puntual circunstancia de su    infausta muerte.
En tiempos de la Ilustración se  la consideró una mártir de la ciencia. Y en distintas épocas, fue motivo de inspiración de  creadores y filósofos. Rafael Sanzio la retrató en su cuadro La escuela de Atenas, junto a Zenón de Elea. Hipatia fue modelo de mujer independiente y reflexiva. Encarnó, sin duda, un ejemplo de rebeldía frente a las restricciones a que estarían sometidas la generalidad de sus congéneres. Y, como librepensadora, defendió un sistema de pensamiento -opuesto al oscurantismo y dogmatismo  anunciador del tránsito hacia   el medioevo- que enaltecía el culto de la razón y la naturaleza,  el sincretismo cultural,  el equilibrio geométrico, la argumentación, la armonía y la belleza.   
Hipatia instala ante nuestros ojos un perfil femenino que a lo largo de la historia se vio opacado por factores diversos: el de la mujer que aplica su inteligencia al estudio de las mal llamadas ciencias duras.    Extendió,  en su función de educadora, el alcance del logos –los neoplatónicos  concibieron la inteligencia como logos, o sea el verbo en cuanto medio de reflexión y deliberación-. Escribió sobre geometría y álgebra y también  se interesó en la historia de las religiones, la oratoria y, en su afán de acrecentar sus conocimientos, viajó a Atenas y a Roma. En su época estas ansias de perfeccionamiento intelectual no serían muy comunes. Pero tampoco lo son ahora, aunque la mujer, después de arduas luchas, haya alcanzado una posición de mayor reconocimiento.
 Hipatia encarna a la intelectual que,  en contraposición  a los designios de su hora o de su entorno, crea y sostiene  un pensamiento superador. Y por ende liberador.  En su caso, un pensamiento que la eleva hacia la más alta abstracción.
Fue la primera y la que abrió un camino en el que otras mujeres se destacaron. El ejemplo más conocido y reconocido en ese ámbito fue el de Marie Curie, química y física polaca nacionalizada francesa, nacida en Varsovia en 1867 y fallecida en Passy, en 1934. Marie obtuvo dos veces el premio Nobel: el de Física en 1903, compartido con su esposo Pierre Curie y el físico Henri Becquerel y el de Química en 1911, por su descubrimiento de los elementos radio y polonio. Marie desarrolló las técnicas de aislamiento de isótopos radioactivos y la teoría de la radioactividad. El contacto con estos elementos afectó su salud y murió a causa de ello.
A lo largo de la historia hubo otras mujeres que eligieron este  campo del conocimiento:
Marie Sophie Germain (París, 1776-1831) se destacó por su aporte a la teoría de los números ( advirtió la elasticidad numérica y los números primos); Augusta Ada Byron, condesa de Lovelace –hija de Lord Byron- (Londres, 1815-1852),   notable matemática que  previó el cálculo numérico por medio de maquinarias (motor analítico de Charles Babbage-1840) y, por ende, una adelantada en lo que con el tiempo se llamaría computación; Amalie Emmy Noether (Alemania, 1882-EEUU, 1935) destacada en la física teórica (teoría de los anillos, grupos y campos) y en álgebra; Lise Meitner (Viena-Austria, 1878-1968),  investigadora que trabajó en el campo de la radioactividad y la física nuclear; Rosalind Elsie Franklin (Londres, 1920- 1958), biofísica que tuvo una participación  concluyente en la comprensión de la estructura del ADN; Susan Jocelyn Bell (Belfast-Irlanda, 1943) descubrió la primera radioseñal de un  púlsar (estrella de neutrones que emite radiación periódica).
Algunas fueron desplazadas a la hora de las distinciones. En una sociedad marcada por las diferencias y el predominio masculino en los ámbitos universitarios y científicos, la mujer  debió enfrentar,  sin duda, una competencia dolorosamente desigual. Sin embargo todas ellas supieron encontrar un espacio para desarrollar  su peculiar  inclinación por el saber.
Recientemente,  la física  argentina, Gabriela González, quien lidera el proyecto LIGO (EEUU) en el que trabajan 1000 investigadores de distintos países, logró detectar, junto a sus colegas, ondas gravitacionales, preanunciadas por Einstein en su teoría general de la relatividad, que constituyen un  importante descubrimiento astronómico sobre los agujeros negros y el origen del universo.
El recuerdo de todas estas representantes de la investigación científica apunta a un doble objetivo: celebrar su capacidad de trabajo, su agudeza intelectiva y su loable colaboración en el progreso de la ciencia. Pero también  esa valentía y fortaleza con que supieron abrirse paso  en un mundo donde  la condición femenina todavía,  e incluso después de muchas batallas, debe enfrentar múltiples  obstáculos.



[*]  Woolf, Virginia, Un cuarto propio, Buenos Aires, Ed. El cuenco de Plata, 2013. Al final de esta extensa conferencia, Virginia exhorta a las mujeres.

martes, 11 de agosto de 2015

ORQUESTA WEST-EASTERN DIVAN: música y reflexión

El pasado sábado 8 de agosto Daniel Barenboim cerró su presentación en el Teatro Colón junto a la orquesta West-Eastern Divan con un  acto  memorable. Durante la velada se ejecutó el Triple concierto para violín, violoncello y piano en do mayor, op.56 de Ludwig Van Beethoven y el poema sinfónico Pelleas und Melisande, op. 5 de Arnold Schönberg.
Las obras permitieron apreciar   la línea expresiva  que va desde  la música clásica (tonal) a la música de la vanguardia (atonal-dodecafónica). Pero lo que interesa en esta nota no es la referencia a las obras, maravillosas cada una en su estilo, y muy especialmente la del  líder de la Segunda Escuela de Viena, que  para mí, resultó sorprendente.
La liberación de disonancia que  trasunta la pieza de Schönberg  se convirtió en una especie de símbolo.  Una traslación  de signos: de la notación musical al compromiso ideológico y también al   sentimiento del  director de la batuta, y viceversa.  
La orquesta West-Eastern Divan,  cuyo nombre proviene de una serie de poemas del escritor Wolfgang Goethe titulada Diván de Occidente y Oriente (obra de referencia para la comprensión del concepto de cultura global), ha tenido una notable repercusión durante los últimos quince años. En 1999, Barenboim y el filósofo palestino Eduard Said  crearon un taller para jóvenes músicos de Israel, Palestina y otros países árabes del Medio Oriente con el fin de fomentar la convivencia y el diálogo intercultural. En la actualidad el centro de reunión es Sevilla donde se realiza un trabajo complementario entre la formación musical y los debates políticos encauzados hacia conceptos de igualdad, cooperación y justicia.
La tarea llevada a cabo por Barenboim, compatriota que junto a su familia  abandonó el  país en 1952, es la de un humanista. Alguien que desde su posición de artista  interpreta y desafía la complejidad,  al tiempo  que se integra  a las preocupaciones de su época  y brega por cierta escala de valores.
Barenboim se muestra  crítico  frente  al accionar de los líderes políticos europeos, más interesados en el desarrollo económico y tecnológico capitalista que en  la formación humanística y civilizadora que  como hijos de  antiguas tradiciones culturales debieran representar. Al cuestionar ese olvido  de un saber-filosófico,  ético-  que durante siglos   significó una voz de alerta  frente a las encrucijadas  que planteaba el devenir histórico, evidencia una toma de posición y nos invita a pensar en otros modos de olvido que trascienden el espacio de un continente. La invisibilidad de aquellos a los que se les niegan las armas para la comprensión de la complejidad del mundo no tiene fronteras.
Quien no accede a la cultura, en oriente u occidente, en África o en América es un desposeído. Y como tal podrá verse expuesto a todo tipo humillaciones: desde el  más circunscripto hecho de no poder  interpretar sus propias  carencias como individuo, al más amplio entendimiento de los dramas que agitan a su comunidad, y menos aún, al tejido que, con inclemencia, envuelve  la globalidad planetaria.

Escuchar los sonidos estridentes e inarmónicos del poema sinfónico de Schönberg me devolvió a sus fuentes: Maeterlinck, Debussy, Fauré, Sibellius… e incluso el canto V de la Divina Comedia del Dante: “Amor, ch’a nullo amato amar perdona”, y de allí a Virgilio. Una travesía, casi diría tormentosa, pero plena de significaciones. Creo que , fue un cierre perfecto   para una serie de conciertos  cuyo  basamento es la reflexión como forma de encuentro, de empatía, de solidaridad. Porque al fin de cuentas qué es un concierto sino la sustantivación de un acto. El verbo nominalizado.  Concertar es  ajustar, componer, acordar, poner en orden. Y en este caso un intento de mejorar o aminorar, por la vía de lo sublime, lo que el lado oscuro de nuestra humanidad pone en discordancia o, lisa y llanamente,  en discordia.

jueves, 2 de julio de 2015

REVISTA HABLAR DE POESÍA Nº 31

El miércoles 01/07 a las 19hs. tuvo lugar en el Círcolo Italiano la presentación de un  nuevo ejemplar de esta revista que lleva más de quince años de continuada  circulación.
Juan Carlos Maldonado y Luciana Zollo hablaron sobre los aportes que la mencionada publicación brinda a los lectores y estudiosos de la poesía.
Leyeron poemas: Flavia Soldano Deheza, Franco Bordino y Cristina Arostegui.


A continuación se presentó el libro de poemas El latido de un día de Ricardo Herrera -director de Hablar de Poesía.

Valeria Melchiore y Alejandro Crotto estuvieron a cargo del comentario e interpretación de algunas claves de escritura de esta suerte de "particular" antología. Y Ricardo leyó algunos poemas.

jueves, 4 de junio de 2015

FOTOGRAFÍA: Annemarie Heinrich

El paso de la cámara analógica a la cámara digital constituyó, por una parte, un cambio  logicamente  operable  dentro del proceso de desarrollo de la tecnología. Por otra,  significó una  mutación de lenguaje, que obra a nivel técnico pero también a nivel social. En la actualidad, con la digitalización, la fotografía se  ha divulgado y, por parte de los consumidores, ha entrado también en el terreno de lo efímero. Puede considerarse como un síntoma más de la  aceleración de los tiempos. Pero, de hecho modifica las condiciones perceptivas y también la calidad con que se interpreta el mensaje. La foto, como cualquier otro producto de los sistemas de signos, no deja de estar expuesta al vaciamiento de significados.
Dentro de este marco, la fotografía artística y la recuperación de archivos de artistas de la imagen tienen  el valor de  rescatar la importancia de la percepción visual y, sobre todo, los modos de construcción de sentido a través de un trabajo  creador que va mucho más allá de la captación de lo visible.
Dos muestras que he podido  apreciar con  escasos días de diferencia resultaron ilustrativas al respecto. Las dos exponían fotos de Annemarie Heinrich: Estrategias de la mirada, en el Muntref  e Intenciones secretas, en el Malba.
Nacida en 1912 en Alemania, Annemarie se traslada a la Argentina en 1924 donde desarrolla casi toda su actividad. Las obras expuestas abarcan el período: 1930-60.

Serie Reflejos, 1932.
En el primer caso (Muntref) se trata de un conjunto de fotos que, como bien señala Diana Weschler, curadora de la muestra,  son  la clave de “un tipo de indagación sobre la construcción de las imágenes y con ellas sobre las formas  de revisar las normas que ordenan la percepción, ponerlas al límite y trabajar desde allí sobre la posibilidad de modificar el régimen de la mirada y con él introducir la invitación a avanzar sobre otro régimen del pensar.”

En el segundo caso (Malba)  los curadores Victoria Giraudo y Agustín Pérez Rubio han puesto el énfasis en el mensaje que trasciende. A partir  de retratos de figuras femeninas y también, a partir  del  tratamiento sensual y audaz de los cuerpos , Heinrich habría construido un abordaje “proto-feminista”. Imágenes que trasuntan potencia e imágenes que resaltan la belleza de mujeres en el mundo del cine y el teatro. La “intención secreta” sería el aporte a  una lucha que  requería de una fuerza innovadora y a la que  le venía  de perillas una disciplina artística  dispuesta a derribar rígidas estructuras.
Amelia Bence, 1943.


Durante todo el siglo XX la fotografía permitió a las mujeres expresarse con libertad y visión crítica. La italiana  Tina Modotti empleó su cámara con función de denuncia mostrando el México posterior a la revolución de 1910. La corresponsal gráfica alemana Gerda Taro, brindó testimonios   perturbadores de la guerra civil española, y falleció en 1937 mientras efectuaba el  relevamiento fotográfico de la contienda.   La  estadounidense Diana Arbus, recorrió  hacia los años 60 los barrios más peligrosos de Nueva York con el fin de capturar instantes y personajes   que encarnan la marginalidad o la extravagancia. Son tres de los tantos ejemplos  de participación activa de la mujer a través de la fotografía .

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Autorretrato con hijos, 1947.

Volviendo a Annemarie y a las muestras mencionadas puede advertirse el valor que un buen ojo tiene para atrapar sensiblemente lo que está a la vista y también aquello que escapa a la mirada  distraída. Pero también, la importancia que asume el trabajo de composición y revelado al otorgar plasticidad al momento, aparentemente rígido que encuadra cada toma. La realidad observada con agudeza diseña sobre el negativo, que es la inversión de toda medida visual, otra dimensión: la que el arte imprime sobre la   aspereza de lo objetivo y sobre cualquier posibilidad de simulacro con que se represente lo real.

viernes, 22 de mayo de 2015

MNBA: Eugenio Cuttica y su mirada interior

Se puede ver en estos días y hasta el 7 de junio una muestra del plástico argentino Eugenio Cuttica (1957), curada por Pablo del Monte. La misma está dividida en tres secciones que representan tres momentos de su experiencia creativa: Los inicios, El grito y El silencio. Momentos que están ligados a  vivencias y  búsquedas personales y cuya  repercusión puede apreciarse en los  diversos enfoques del corpus presentado. El dibujante, el pintor, el estudiante de arquitectura, el escultor, el creador de formas expresivas que responden a criterios más recientes, como las instalaciones. Todas estas facetas están reunidas en la exposición.
Particularmente me impresionaron sus obras de la última etapa, que responden con más justeza al  nombre de la muestra: Una mirada interior. Los cuadros titulados La seducción del abismo,  El naufragio y La piedra, obras de grandes dimensiones y conformadas por paneles de tela ensamblados, recrean ese trayecto silencioso por la interioridad que despoja al artista de la aserción racional para trasladar su perspectiva al plano de la intuición. El conocimiento de   filosofía oriental- budismo- ha dejado en su arte   cierta impronta. Colores claros y tenues, líneas insinuantes, pero no definidas, figuras humanas despojadas del peso de la materia y vueltas hacia ese “adentro abismal”. De estos tres cuadros se desprende  -al menos fue la impresión que a mí me provocaron- la idea de un éxodo, una suerte de destierro que aleja a los seres representados de la objetividad mundana. Dentro de la misma tónica se  encuentran las obras cuyo personaje central es una niña. El cuadro La última cena de mujeres (2007), tal vez sea un punto de inflexión hacia la nueva  serie en que esa niña, que responde al  emblemático nombre de Luna, aparece en posición durmiente, u observa de pie sobre una silla o junto a una silla vacía (¿fuera de una perspectiva predeterminada?). La luna simboliza la femineidad y sus fases remiten a la maternidad y por ende a la gestación. También connota luz en medio de la noche, espiritualidad que se adentra en lo oscuro e invisible del ser. El tamaño de las telas se ajusta a la inmensidad perceptiva a que se enfrenta la niña: una enorme ballena, tan excesiva en lo que a sus dimensiones se refiere como al simbolismo que encierra, y  que solo  permite abarcarla fragmentariamente, u horizontes extendidos hacia el infinito como  el campo de espigas que imbrica mirada y fertilidad o  la extensa plantación de tulipanes, donde dentro de un todo aparentemente indiferenciado se recorta la delicada unicidad de cada flor.
Sobre un fondo fotográfico, New Yorkers o familiares de un segundo, y enfrente  una instalación que alude a las máscaras. La máscara es nuestra intransferible forma de  vincularnos con los demás, esa  enigmática línea de comunicación entre las personas (la etimología de la palabra persona remite al concepto máscara: lo que va por delante del verdadero rostro). La propuesta trajo a mi memoria a Pessoa: “Quando quis tirar a máscara,/ a tenia pegada à cara...” dice su heterónimo Alvaro de Campos. Cuttica concibe al arte como un   acto liberador que  lo conecta con lo sublime.
Sobre cuencos, facciones proyectadas. Y la posibilidad de que cada visitante escriba cuál es su modo  particular de   relacionarse con el afuera,  y así entrar a formar parte de   la singular   performance-artificio que el artista propone. Con la mirada puesta en  ese particular    pasaje  en que la subjetividad  viaja desde la inmanencia a la trascendencia.




domingo, 15 de febrero de 2015

PROA: Cai Guo-Qiang, un singular modo de búsqueda estética

PROA siempre nos sorprende con muestras que, más allá de ser una reunión de objetos artísticos, resultan una incitación a reflexionar sobre los cambios operados en  la esfera de la plástica, en los enfoques adoptados por diferentes artistas respecto de su obra, en los modos de concebir su trabajo y en el rol que, frente al mismo, les cabe a los receptores.
El siglo XX ha sido rico en innovaciones. Los cambios históricos han tenido, lógicamente, incidencia en el surgimiento de estas nuevas formas de abordaje del hecho artístico. La figuración y su lógica y la noción de perspectiva que signaron las composiciones hasta el siglo XIX ceden el paso a un “oleaje” rupturista. Las vanguardias fueron un punto de inflexión,  que  trasladó la mirada desde el objeto en sí – hasta ese momento sujeto a la mera contemplación por parte de los observadores- al proceso  de gestación de la obra y a las nuevas   visiones que entrelazan los cambios sociales y culturales con el ingenio y la voluntad  expresiva de cada autor. Duchamp no concibió  la obra  como un objeto realizado por la mano de  un artista sino como un punto de partida para la    búsqueda intelectual. De ahí en más surge toda una  legión de  transformadores de los modos perceptivos tradicionales que además de cuestionar la mímesis realista,  apuestan  a la inventiva  como materia viva, indagan en el plano sensorial y también  reflexionan sobre las más diversas problemáticas  filosóficas que no solo  los involucran a ellos,  en su carácter de artistas,  sino también al resto de la humanidad.
Cai Gou-Qiang es un representante de estas nuevas corrientes que ponen su atención en la idea creadora y no en la pieza artística a exponer. Valiéndose de variadas técnicas, entre las cuales se destaca el uso de la pólvora, genera objetos que siempre serán nuevos porque para elaborarlos se nutre de los datos geográficos y culturales  del lugar donde la realiza, datos que  actuarán  como motivación  del hecho expresivo. Indudablemente  su experiencia de vida y aprendizaje están presentes en cada emprendimiento, pero su óptica varía de acuerdo al contexto en que se encuentra. Por otra parte, si bien su subjetividad marca cada una de esas singulares creaciones, no se siente un dueño exclusivo del hacer, ya que convoca a muchos ayudantes, ayudantes circunstanciales, que irán cambiando de país en país. Para Qiang la pólvora milenaria pierde su connotación de elemento mortífero. La explosión está ligada a un estallido que, surgiendo de  una  “combustión” emocional, se expande en fuegos proteicos. La obra consumada es un vestigio del acto. Y en el acto impera la espontaneidad, el trazo inesperado de lo instantáneo. Su arte es efímero y se  encauza en la multiplicidad de lo comunitario.
Cai nació hace cincuenta y siete años en Quanzhou, China, pero vivió un tiempo prolongado en Japón y desde 1995 reside en Nueva York. La cultura oriental y la occidental se aúnan en sus obras. Para esta exhibición ha elegido el título Impromptu, término empleado en el lenguaje musical y que alude a la improvisación. Su forma de trabajo evidencia este rasgo. Aunque la improvisación provenga de un largo proceso de compenetración con los materiales y el ambiente. Algunas piezas, de gran tamaño, evidencian su experiencia como escenógrafo. Son grandes paneles horizontales que recrean, como ambientaciones surgidas de una suerte de  enclave onírico, paisajes reales. En otras juega con la yuxtaposición  de planos, la luz, el movimiento y la música.
Tuve oportunidad de asistir a su “proyecto de explosión” con fuegos artificiales, realizado el 24 de enero en La Boca, junto al sugerente paisaje del Riachuelo. Fue tal la variedad de formas y colores que logró dibujar sobre el cielo, tan impactante la sincronización de destellos y compases de tango, que  la experiencia perceptiva resultó –al menos  para mí-, sorprendente. Durante una hora y veinte consiguió   que se encendieran y chisporrotearan los ojos de los que estábamos presentes y hacer que los corazones de una multitud latieran al  ritmo de sonidos luminosos. Se ha hablado, en algún momento, de la función terapéutica de su arte. No sé si es la palabra exacta. Liberadora me parece más acorde a su  método de dar y recibir.



sábado, 22 de noviembre de 2014

MALBA: ANTONIO BERNI-JUANITO Y RAMONA

Puede verse hasta el 23-02-15 una interesante y  bastante completa muestra del pintor rosarino –consta de 150 obras-. La misma fue curada por Mari Carmen Ramírez y Marcelo Pacheco.

Juanito dormido, 1978.
A lo largo del recorrido visual aparecen los distintos motivos y momentos que  conforman su creación. Una particularidad de la obra de Berni es que  en ella, lo plástico se entronca, de algún modo con lo literario. El artista nos cuenta historias y nos describe épocas y ambientes. Y las historias están fundamentalmente encarnadas en dos personajes arquetípicos: Juanito Laguna y Ramona Montiel. Juanito es un niño, hijo de un obrero metalúrgico, que habita en   una villa del Bajo Flores. Y Ramona, una costurera que, agobiada por la pobreza, se deja tentar por el lujo y la vida mundana, y para acceder a  esas aparentes ventajas se transforma en prostituta. Los escenarios de Berni y la visión crítica que ellos suscitan  trasparentan, una toma de posición.
Ramona en la calle, 1964. 
El trabajo pictórico se enriquece con el formato collage, técnica que  propagaron los surrealistas, pero que él resignificó, generando, hacia los años 30,  lo que dio en llamar Nuevo Realismo. El material  de desecho, en principio, basto e indiferenciado, es sustituido luego por el remanente de la sociedad de consumo y las industrias trasnacionales. En los trabajos que dedica a Ramona -en los que se torna evidente la influencia de su estadía en París y todo el intercambio creativo que, sin duda, significó - el collage se enriquece. De la experimentación surgen creaciones complejas e innovadoras: el xilo-collage y el xilo-collage-relieve. En estas piezas, resultan tan atrayentes   los grabados como los tacos de los que han surgido. El material que utiliza en la representación del mundo   frívolo al que se ha integrado Ramona está compuesto  por texturas, encajes y  pasamanerías  que remedan los atavíos femeninos de la Belle Epoque.También es notable la figuración de personajes típicos de la esfera mundana en la que Ramona ha entrado: militares, embajadores, y otros especímenes vinculados al poder. Crea también una serie de Monstruos  (construcciones polimatéricas) que   materializan los  miedos y acechanzas provenientes del mundo interno de sus protagonistas. En ellos confluyen distintas influencias: elementos del arte popular,   de las festividades  de distintas regiones de Latinoamérica, y de las interpretaciones científicas del inconsciente.
Realmente, la muestra es muy rica, y el esfuerzo de elaboración que se advierte, sobre todo en las salas dedicadas a Ramona, es digno del mayor elogio.
En relación al mensaje explícito, me parece importante destacar  un aspecto: la visión de Berni es crítica de una circunstancia social, sin embargo  su cuestionamiento no implica desesperanza. Juanito, a pesar de estar rodeado de chatarra es un niño que juega y sueña. No es un ser alienado ni vencido. Sin duda, el artista vislumbra para él y los suyos una salida.  Claro que los   carenciados que pueblan sus cuadros y la circunstancia que los rodea, dentro y fuera del asentamiento, son anteriores al año 80 (Berni falleció en 1981).
El   contenido de su obra no condice con el escenario de la marginalidad actual ni la perspectiva ideológica que de él se infiere  apunta al mismo   objetivo con que hoy se sopesa y se manipula esa realidad. Baste como ejemplo diferenciador  el   amargo disparate aprobado en estos días por la Cámara Baja que tiene como  finalidad instaurar el Día Nacional de la Identidad Villera. ¿Es acaso un privilegio ser marginado? ¿Es un destino irremediable? ¿Es la  ofensiva, por su condición de inmodificable,  renuncia a la dignidad del trabajo, del conocimiento, de la inclusión, de la movilidad social? Quienes alguna vez trabajamos en barrios carenciados sabemos que la extrema pobreza acorta las miras, que la penuria embrutece, que la escasa alimentación disminuye la capacidad intelectual. Y, fundamentalmente, que       la indigencia expone a los  mayores peligros. Nadie que sea responsable y que respete a su  prójimo podría envanecerse de que exista tan ominosa situación. Los villeros no se merecen un Día, sino todos. Muchos días de comprensión y verdadero  compromiso político por sacarlos del pantano en que se encuentran. 
                                              

viernes, 21 de noviembre de 2014

FESTIVAL DE JAZZ DE BUENOS AIRES-2014



REVISTA HABLAR DE POESÍA


Ayer se presentó, en el Centro Cultural de la Cooperación, el  volumen  nº 30 de la revista Hablar de poesía. Publicación que lleva quince años difundiendo  la obra  de poetas y ensayistas, gracias a la entusiasta  dedicación de su director: Ricardo Herrera y al auspicio de Juan Maldonado y la Editorial Alción.
La revista también aparece en formato online.

En la oportunidad leyeron sus poemas: Arturo Carrera, Liliana Ponce, Bernardo Schiavetta, Diego Bentivegna, Cecilia Romana y Carlos Rey.

jueves, 4 de septiembre de 2014

RELATOS SALVAJES: compendio de pasiones "calientes"

Conocer las pasiones no sería otra cosa que analizar la razón misma a 'contrapelo', iluminándola con su misma presunta sombra.
                                                                                         Remo Bodei


Intrigada por la repercusión  de la película Relatos salvajes - en algunos cines se da en forma paralela en distintas salas ( una especie de supercontinuado) y hay  mucha gente entusiasmada, recomendándola-  me decidí a ir a verla.
Lo que predomina en todo el film, dividido en seis relatos, es la violencia. El director, Damián Szifrom ha resuelto con impecable habilidad cada uno de los relatos. El manejo de la cámara es  preciso y las imágenes resultan altamente impactantes. Cada historia tiene un  móvil bien definido y las consecuencias  alcanzan en todas, la desmesura.
Lo que se ve es tan real ( y hasta cotidiano) que abruma. En primer lugar porque el tema rector son las pasiones en su faceta más oscura, más  escabrosa. Y en segundo lugar porque los motivos  enfocan, con una  lente  despiadada,  el  carozo de nuestros propios vicios.   El ensañamiento colectivo  contra un individuo, las interpretaciones, a menudo anquilosadas,  provenientes de  la multitudinaria cofradía de psicólogos y psiquiatras, la corrupción, el abuso de poder, la envidia y su contratara: el desprecio y desvalorización, el desorden institucional cuya cara visible son  esos empleados a medias entre el robot y el cómplice,  el encubrimiento, la degradación del ámbito judicial, la justicia por mano propia, la banalidad aunada con la histeria,  la impudicia. Cualquiera dirá: es mucho junto.
Volviendo al principio me pregunto ¿cuál es la razón del aluvión de público y qué motivaciones provocan la identificación de ese público con lo que se les muestra? Indudablemente no es fácil asumir tan pesada carga. El realizador lo ha advertido. Y jugando con la exageración ha dejado lugar a la sonrisa. Claro que no es una sonrisa plácida, sino perturbadora. Es esa hilaridad que anida muchas veces en lo siniestro y que permite  el desplazamiento necesario para que tenga lugar la catarsis.
Un recurso que se reitera es el contraste. Uno de los relatos, quizás el más salvaje, se desarrolla en un camino de montaña de Salta. El paraje es bellísimo, pero lo que sucede en él es de una tal violencia que quiebra abruptamente el encanto paisajístico. La fiesta de boda lujosa y organizada al detalle acaba en un desbarajuste. Otro recurso frecuente  es la hipérbole. El avión que se estrella contra unos padres que alguien señala como culpables. El ingeniero experto en implosión que hace estallar su auto  signado por las contravenciones. Otro recurso: la ambigüedad significativa.   Las frases que resaltan en titulares de diarios o televisivos conducen,  debido a la superposición caótica de sentidos, al sinsentido.
El film logra el efecto arltiano de ser  un “cross a la mandíbula”. Cada espectador  encontrará en él lo que su entendimiento o sensibilidad  le permitan, pero todos se verán sacudidos  al  presentir  que  alguna cuota de responsabilidad nos concierne como sociedad, por acción o por omisión,    en la construcción de un  “modus  vivendi” asentado en el cinismo y la vileza. Si bien  las pasiones bajas son universales, el conjunto de situaciones apunta  sin lugar a dudas al escenario nacional. ¿Participamos todos los argentinos de tal desenfreno? No lo creo. Pero sí todos sabemos, en mayor o menor medida, que mucho de lo  que se refleja en la pantalla nos incluye aunque más no sea por soportarlo pasivamente.

Cada uno de los relatos dura aproximadamente entre veinte y veinticinco minutos,  y esto otorga a la totalidad un ritmo vertiginoso. Se sale del cine como de una coctelera. Claro que el trago resultante, a cualquier pacífico  degustador le resultará difícil de digerir.

domingo, 10 de agosto de 2014

MALBA: Le Parc-Lumière

Atravesar los cortinados y pasar a una zona oscura donde  ingeniosas   obras nos impactan con su luz y su dinámica fue como entrar en un mundo de fascinación. Pero el talento de este creador no se reduce al choque  perceptivo que provocan  las formas y la iluminación en movimiento,  por oposición con la penumbra. Así, como ante un acto de magia,  el público se ve tentado a  observar detenidamente el   truco que produce el efecto mágico, ante estas obras el espectador cobra un rol activo. Quiere saber cómo se origina esta  insólita composición hecha de resplandores y  artificios cinéticos. Al menos, a mí me ocurrió eso. Y al tratar de entender el funcionamiento se va entrando en los sorprendentes e  insinuantes caminos de la física. El artista ha generado un mecanismo que proyecta líneas, destellos, zonas opacas, contrastes, que cambian continuamente. Pero, esas proyecciones no fueron definidas en forma precisa  por el autor ni serán captadas del mismo modo por cada uno de los observadores. Allí radica lo más cautivante del proyecto. Él sólo ha inventado  aparatos que generan haces de rayos y  variables motrices, sin imponernos una única  forma de mirar. A cada instante la impresión será diferente. Para cada observador será distinta y también variará de acuerdo con la perspectiva desde la cual se contemple la instalación. Y esa maquinaria y sus efectos nos moviliza a tal punto que, por momentos, hasta sentimos una sensación de vértigo. El material empleado: placas de acrílico sostenidas por hilos muy delgados, bandas flexibles aceradas, paneles de tejidos traslúcidos y muy finos otorgan la ductilidad necesaria para que el movimiento sea sutil y plácido.

Una de las piezas, creo que se llama Célula penetrable (1963-2005), me impresionó de tal modo que entré dos veces en ella.  Deslizándome  a través de ese laberinto de espejos  sentí que perdía toda noción de realidad y me invadía cierta agitación emocional,  como si me estuviera internando en pasadizos fantásticos que parecían no tener salida.  Un recorrido  provocador.


La muestra, curada por Hans-Michael Herzog, Käthe Walser y Victoria Giraudo expone diecisiete instalaciones lumínicas de este artista nacido en Mendoza en 1928.
Julio Le Parc se formó en la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredon y en 1958 viajó a París con una beca del gobierno francés. Desde entonces reside en esa ciudad. Sus obras en principio se vincularon al arte abstracto, con influencia del Optical Art, forma pictórica que combinando líneas geométricas y contrastes cromáticos promueve ilusiones ópticas. En 1960 fundó el Groupe de Recherche d’Art Visuel (GRAV), se alejó de la pintura y  entró en contacto con el Arte cinético del cual estas esculturas móviles y lumínicas son un acabado ejemplo. En 1966 obtuvo el Primer Premio en la Bienal de Venecia. Y en 1982 el premio Konex.

La propuesta artística de Le Parc apunta a una estética  libre de sujeciones o imposiciones.  Si bien lo observable está condicionado por su inventiva, los  resultados perceptivos son bastante amplios. Lo luminoso y vibrante connota vida. La ondulación de los  follajes o del mar, el titilar de las estrellas,  la suave danza del viento. Todo lo  que en el cosmos alumbra y estremece. El Sol argentino que pende en el hall central del museo promete la entrada a   un espacio de emancipación sensible. 

viernes, 25 de julio de 2014

LA POSIBLE ACTUALIDAD DE BRECHT

Los días 11,12,13 y 14 de septiembre tendrá lugar el Encuentro Internacional sobre este tema. Quienes deseen obtener información sobre el programa y venta de entradas pueden dirigirse al  sitio:
www.actuarnosotros.com.ar

viernes, 27 de junio de 2014

TMGSM: El jardín de los cerezos

En estos días puede verse la representación de esta obra tardía de Antón Chejov  -fue escrita en 1904, el mismo año de su muerte-.
Destacable la puesta en escena de Helena Tritek.  Con un movimiento escénico que casi casi remeda la danza, logrado gracias  a la ágil alternancia de  episodios, las intervenciones musicales y al efecto fluyente que otorgan a la acción los velos con proyecciones. La escenografía a cargo de Eugenio Zanetti también  es digna de elogio. Con sutileza y poder de sugerencia se recrea el tono que el  autor ruso supo dar a sus obras. Muy destacables también algunas actuaciones. En especial la de Cristina Banegas.
Pero más allá de la destreza y habilidad interpretativa de los ejecutores de la representación, está el texto. Un texto que no proclama. Insinúa. El drama subyace a la fiesta, a la aparente algarabía. Chejov nos muestra, sin tintes crueles ni  enfáticos un  momento histórico complejo. El quiebre social que significa la pérdida de poder de la aristocracia terrateniente y el ascenso de la burguesía  es, sin duda, un tema arduo.
La negativa de Liuba a aceptar su circunstancia, y  esa  suerte de letargo que  parece envolver a la familia entera, y también a sus  “camaradas” de clase, muestra con trazos delicados pero implacables la incapacidad de reacción a que su propia fatuidad los ha llevado, y también el claroscuro que encierra el entramado social. Paradójicamente, esa pasividad trasciende  a los sectores más relegados. Firzi, el ama de llaves, que  en el momento de la partida quedará olvidada, refleja esa ambivalencia que a menudo atraviesa el  pensamiento de los sectores oprimidos: perteneciendo a la servidumbre  reverencian el poder de sus señores y se oponen ciegamente a la movilidad social. Estos dos ejemplos bastarían para oscurecer cualquier escena y, sin embargo, en las manos de Chejov la vida no se define por lo categórico sino por los contrastes y matices que envuelven los implícitos.
El jardín de los cerezos en el telón de boca y en el de fondo se alza como un símbolo. Sensualidad del florecimiento versus decadencia. Árboles impetuosos versus talado. Naturaleza pródiga y plena de “mágico” encanto para quienes desconocen el esfuerzo del trabajo versus  reparto de tierras para emprendimientos comerciales.
Una pieza que como otras de Chejov, incluidos sus cuentos, muestra sus dotes de  fino observador.

miércoles, 11 de junio de 2014

LA NOSEQUÉ JAZZ BAND EN EL PELLEGRINI


Ayer se presentó La Nosequé Jazz Band en el salón de actos del colegio Carlos Pellegrini. Se trata de un grupo orquestal integrado por alumnos, exalumnos y docentes del establecimiento, dirigidos por el profesor Gustavo Dinzelbacher.

Respecto de presentaciones anteriores pudo advertirse un notable crecimiento del conjunto, con sonoridades potentes y bien ensambladas. Meritorio trabajo en común que pone de relieve el valor de un emprendimiento que implica, más allá de los talentos personales, esfuerzo, tenacidad y fundamentalmente amor por la música.
                                                                                           
 Los temas que se escucharon integran el disco que han logrado editar: Canto Nocturno, que vio la luz gracias a la voluntad mancomunada de los jóvenes músicos y de su director, y también gracias al apoyo de las autoridades del colegio y al aporte de la Asociación cooperadora.
Un buen ejemplo de que la educación por el arte es posible, del mismo modo que la educación en todas sus otras facetas, pero para ello es necesario imponerse ciertos objetivos y  orientar la energía, la creatividad y las dotes individuales hacia una armónica confluencia.